Cosas más extrañas han pasado

Debo confesar mi más profundo desconcierto por el hecho de que aún me encuentre soltero y sin compromiso, aunque con perro, quien de hecho, me ladra. Y es que viendo el furor que actualmente desatan las tendencias, estilos y temas ochenteros, contaba con salir este año. En efecto, ¿qué más ochentero puede haber que alguien nacido justo al inicio de la década?

Pero no me quejo, con demasiada frecuencia, pues una de las varias ventajas de la soledad es poder sumergirse en la música, la lectura y las series, cuando y cuanto se quiera. Y ya que se me han juntado tópicos como el revival de los ochenta, las series y el ser inadaptado social, es inevitable referirse a la última sensación de Netflix, Stranger Things.

De hecho, es prácticamente imposible tener alguna conversación, por el medio que sea, sin que se cuele algún elemento de tan popular serie. No entender los cientos de referencias que día con día se hacen a ella es como no saber quién es el actual presidente de la república, en cuánto se cotiza el aguacate o cuál es el pronóstico del clima; sencillamente es quedarse sin tema para las pláticas más elementales.

Si para mis colegas, familiares y conocidos millennials, la serie ha resultado intrigante, cautivadora y espectacular, para mí ha sido, ante todo, nostálgica. Las bicicletas, las gorras, los chalecos de burbuja, los juegos tipo Dragons & Dungeons y la salvación del mundo en manos de los frikis; todo me devolvía hacia los primeros y definitivamente fascinantes años de mi vida.

No obstante, he de admitir que no fueron las referencias a Tolkien o a E.T. y los Goonies las que me capturaron, sino la música. Cuando en medio de la típica escena melosa entre adolescentes comenzó a sonar “Africa”, de Toto, supe que una vez más me había enganchado a una serie.

Cabe mencionar que la música es uno de los elementos que resultaron más atractivos, para las nuevas y viejas generaciones y en los próximos días se hará una presentación especial del mismo.

Mientras lo aguardamos, junto con más noticias de la nueva temporada y cultivamos la esperanza de que la pasión por lo retro al fin nos beneficie, dejémonos adormecer por los recuerdos.