¡Ya es viernes!

¡Ya es viernes! y ese es uno de los gritos más esperados de la semana. Un día que a mucha gente, desde niños hasta los adultos, nos encanta porque nos indica que comienza el fin de semana.

El festejo del viernes para muchos comienza desde la tarde, cuando sales a comer con tus compañeros del trabajo y cierras la semana con una ida al bar, al cine o a cenar.

Para otros comienzan las noches de andar en los llamados antros, centros nocturnos o como le decíamos en mi época, “discotecas”… vaya, cómo ha cambiado la jerga y los modismos en cuanto a este “centro de reunión”.

Para el concepto familiar, se puede pensar en ir al cine y después a cenar. Para otro sector bien puede ser el ir al teatro y nuevamente cerrar con la cena.

Lo interesante de este asunto es que uno de los grandes invitados a todas estas formas de festejar, no solo el viernes sino el comienzo del fin de semana, es el pasar a degustar alguna variante de esos deliciosos antojitos mexicanos, especialmente la variedad de tacos con los que contamos en la ciudad.

Y vaya, ¿quién no ha salido de una noche de fiesta buscando ansiosamente un establecimiento de tacos?

De hecho, existen personas que ya tienen a su local y taquero preferido y los buscan a pesar de la distancia o la hora.

Por ello, este tipo de establecimientos tienen un horario muy particular.

Generalmente abren por la tarde y cierran a altas horas de la madrugada, teniendo su horario pico entre las 23:00 y 01:00 de la madrugada.

Durante este tiempo, esos tacos, ya sean al pastor, de bistec, de longaniza o lo que más te agrade, saben a gloria. Obviamente, acompañados de una salsa muy picosa hacen que vuelvas a la vida y continúes con la fiesta.

Y llega por fin el sábado, donde el poder despertar un poco más tarde hace que el fin de semana valga la pena, ya después vendrán ya sea el hacer tareas pendientes o acudir a las diversas reuniones sociales o familiares.

La cuestión de poder descansar un poco más sin el acoso del despertador, hace que este día sea muy diferente, al menos para mí, ya que me da esa sensación de que aún tengo un día más para mi descanso del ajetreo rutinario de la semana.

Y bueno, llega el tan temido domingo. Temido porque justamente es el preámbulo del lunes, el domingo que nos indica que ya estamos por comenzar una nueva semana de trabajo pero, que si le damos oportunidad, nos puede ofrecer grandes momentos.

En este día suelen suscitarse las reuniones familiares, ya sea en casa de los abuelos, los tíos o esas reuniones con amigos.

En muchas de las ocasiones, quienes guisan en ese día suelen ser las madres que, como siempre, ponen todo su empeño para darle lo mejor a su familia.

Sin embargo, en mi casa las cosas están cambiando. Este día en particular las mujeres descansan de estas tareas, que para ellas no tienen fin durante los 365 días del año.

Preferimos ya sea el contratar algún tipo de comida, siendo el servicio de tacos a domicilio el más pedido por todos en casa.

O si alguno de los asistentes prefiere hacer la parrillada, le apostamos en apoyarle. La idea es pasar las últimas horas de un domingo lo mejor posible.

Así es como en lo personal llego a disfrutar de un viernes y terminar con un domingo… el grandioso fin de semana que comienza con el famoso grito de ¡ya es viernes!